THE VAL: EL ROCK ES CULTURA

1 M2 M3 M4 M5 M (3 votos, promedio: 5,00 de 5)
Loading ... Loading ...

junio 27, 2012 por:  
Archivado en la sección: Actualidad, Volumen Brutal

Sala Kiss, Madrid

Lorenzo Sanz es un renombrado manager que lleva muchos años esparciendo la semilla del rock en todas sus vertientes por los cuatro vientos con su incansable labor de promoción. A finales de junio, organizó a través de su agencia Top Artist Promotion una serie de noches culturales donde desfilaron varios de los artistas bajo su auspicio. Nosotros acudimos a una de estas jornadas donde vimos tres bandas de diferente índole pero que tienen como denominador común al rock.

El núcleo de The Val se forma por la vocalista alemana afincada en España Gabrielle de Val, el guitarrista y productor Alfonso Samos (Ella Baila Sola, Luz Casal, Jennifer Rush, etc.) y el teclista David Erick. En este directo estuvieron acompañados por un bajista y un batería. Llevan mucho tiempo tocando juntos (al inicio se hacían llamar D’Val, por no hablar de sus tiempos como Yin Yang), aunque hubo un lapsus de varios años donde cada uno tomó caminos diferentes. Fue hace dos cuando decidieron retomar el proyecto y en 2011 editaron por fin su debut, ‘Back’, un disco de rock melódico hecho con elegancia (está mezclado por Joe Gastwirt, quien trabajó con Jimi Hendrix y Tom Petty entre otros). Arrancaron con “A Kiss in a Dragon’s Night”, que contiene ciertos toques de neofolk y no desencajaría en un disco de Blackmore’s Night (la voz de Gabrielle tiene timbre similar al de Candice Knight). “Dreaming” es, tal como su titulo sugiere, un tema onírico basado en los teclados de David y la continua referencia a Humpty Dumpty no hace sino agrandar esa sensación. “Pay (for the Lonely Nights)” tiene una línea de piano que me recuerda a la de “Hold the Line” de Toto. Después del energético “Johnny’s Got a Red Car” rebajaron la intensidad con la emotiva balada “Hold On”, para proseguir con un tema que personalmente me recuerda a Supertramp: “Back”. Es una banda que ha vivido en primera mano los ’80, teniendo una fineza y destreza a la hora de plasmar su visión musical que creo que debería ponerles ya en el epicentro de la escena rockera nacional. Su despedida con el épico “The Age of the Sun” nos dejó un gran sabor de boca.

La segunda banda, La Espera, es un quinteto oriundo de Albacete que lleva en activo desde 2003. Aquella noche nos presentaron su segundo trabajo, ‘Con Luces y Sombras’, un disco muy resultón donde se mezcla con habilidad el pop de Antonio Flores o La Frontera, el rock de Los Ilegales, Platero y Tú o Burning y la inmediatez de unos Marea o Reincidentes, mientras que el tono de voz de su vocalista tiene ciertas reminiscencias de Enrique Bunbury. Temas como “Es pot Ti (Roto)”, “Que la Luna no me Engañe”, “Con Luces y Sombras” o “El que Cabalga Solo” no solo dan buena fe de ello, sino que nos mostraron a una banda vitaminada que disfruta sobre el escenario, con una energía contagiosa e irresistible. También nos otorgaron un pequeño medley de rock clásico con “Ruby Tuesday” de los Rolling Stones, “Drive my Car” de los Beatles y “Stuck in the Middle with You” de Steelers Wheel, despidiéndose con el himno particular a su tierra, oficial de las fiestas de Albacete, “No Hagas Planes para Septiembre”. Una banda que emana buenas vibraciones. Muy recomendables.

Los veteranos de la escena gótica madrileña seguro que conocen a La Broma Negra, ya que empezó sus andanzas allá por el año 1989 haciendo un rock en la onda de The CultT o The Mission y letras influenciadas por los poetas malditos como Baudelaire o cantautores como Leonard Cohen. Pues bien, después de un interludio de más de diez años, volvieron en 2006 y desde entonces han sufrido una transformación casi total: ya solo son un dueto formado por el vocalista y letrista Carlos Caballero (fundador de la banda) y el guitarrista Alex Gómez, y ahora sus melodías están basadas en sintetizadores y secuenciadores. Interesante contraste entre las letras sombrías y poéticas de Carlos y las músicas bailables directamente influenciadas por la New Wave y el tecno pop ochenteno, arropadas por los riffs guitarreros de Alex. Llevan con este formato desde la edición de su cuarto disco, ‘Cómo Aprendí a Amar a un Cocinero’ (2008), y aquella noche nos presentaron en su integridad el último disco, ‘Desilusiones de Grandeza’ (2012), con un fotograma de la película ‘Rocco y sus Hermanos’ (Luchino Visconti, 1960) como telón de fondo. La verdad es que cada vez los sonidos programados van ganándole más terreno a las guitarras en su música, pero en directo Alex sigue obsequiándonos con sus acordes post-punk ásperos y melódicos a la vez. Echamos de menos muchos de sus temas anteriores, ya que la única concesión a su pasado fue “Ten Misericordia de Nosotros”, con el que cerraron.

Una vez más habrá que agradecer a Lorenzo Sanz, quien contra viento y marea sigue promocionando y expandiendo el evangelio del rock de manera incansable e indomable.

Texto y foto: Yorgos Goumas

COMENTARIOS

Opina y añade tu comentario!






TODAS LAS IP SON REGISTRADAS
Sólo se publican los comentarios bien redactados, que no sean ofensivos ni contengan insultos y con información contrastada.